Desde
pequeño tuve contacto con gente adicta, donde vivía era muy común ver gente
drogada (ya sea con drogas licitas o ilícitas) a cualquier hora del día,
caminando entre las demás personas, quienes nunca pensaban en que esa gente
drogada necesitaba ayuda, no pensaban en que esas personas caminando en otra
realidad ya les era imposible dejar de consumir las sustancias que les
provocaban ese comportamiento. Lejos de eso a la mayoría de los vecinos les
parecía algo gracioso y a otros más les causaba repudio.
Es por investigaciones
recientes que sabemos que las adicciones son una enfermedad que se caracteriza
por la búsqueda y el uso compulsivo de una sustancia a pesar de saber los daños
que ocasiona y que esta tiene
tratamiento.
Investigaciones
recientes
Desde
hace varias décadas cuando los científicos comenzaron a estudiar las
adicciones, el conocimiento popular sugería que el ser adicto era causa de la
baja moral de o de falta de fuerza de voluntad. Así que la única solución era
el castigo.
Fue
hasta finales del siglo pasado que la investigadora mexicana-estadounidense,
Nora Volkow, quien estudió medicina en la UNAM, descubrió que las adicciones
tienen todas las características necesarias para considerarse una enfermedad
del cerebro, ya que las sustancias que la provocan cambian la química y la
estructura del cerebro. "Esto nos llevó a entender por qué los pacientes,
aunque quisieran, no podían dejar las sustancias por sí solos, sino que
realmente necesitaban tratamiento"
(Medina Mora).
¿Cómo
funcionan las drogas en el cerebro?
Según
el National Institute on drugs abuse (NIDA), “Las drogas son sustancias
químicas que afectan el cerebro al penetrar en su sistema de comunicación e
interferir con la manera en que las neuronas normalmente envían, reciben y
procesan la información. Algunas drogas, como la marihuana y la heroína, pueden
activar las neuronas porque su estructura química imita la de un
neurotransmisor natural. Esta similitud en la estructura “engaña” a los
receptores y permite que las drogas se adhieran a las neuronas y las activen.
Aunque estas drogas imitan a las sustancias químicas propias del cerebro, no
activan las neuronas de la misma manera que lo hace un neurotransmisor natural,
y conducen a mensajes anómalos que se transmiten a través de la red.”
“Otras
drogas, como las anfetaminas o la cocaína, pueden causar que las neuronas
liberen cantidades inusualmente grandes de neurotransmisores naturales o pueden
prevenir el reciclaje normal de estas sustancias químicas del cerebro. Esta
alteración produce un mensaje amplificado en gran medida, que en última
instancia interrumpe los canales de comunicación” (NIDA).
De
acuerdo con los últimos descubrimientos del NIDA, las drogas atacan el sistema
de recompensas del cerebro llenándolo de dopamina, que es una sustancia que
naturalmente provoca motivación, emociones y placer. Al inundar nuestro cerebro
con grandes cantidades de dicha sustancia se refuerza la adicción a la droga ya
que el cerebro del adicto busca nuevamente el placer que le induce el exceso de
dopamina. Esto provoca que en los momentos en que no se consume la droga el cerebro ya no
sienta la misma sensación que sentía antes con cosas naturalmente placenteras
llevando al individuo a la depresión.
Pasado
el tiempo en que un sujeto consume alguna droga, puede llegar a desarrollar tolerancia a esta,
necesitando cada vez más cantidad para obtener los efectos que desea. En esta
etapa de la adicción también se da el síndrome de abstinencia que se genera en
los periodos que no se consume la droga
provocando en la persona ansiedad, irritabilidad, náuseas, insomnio,
episodios de sudoración, temblores y psicosis, y puede llevar a la muerte.
Genética
y el entorno
Según
Baler "Los factores genéticos más o menos explican 40 o 60% del riesgo
total. El resto son factores ambientales, sociales, culturales, dietéticos.
Todo tipo de factores que no entran en el biológico". Para que una persona
se convierta en adicto tienen que actuar los factore genético asi como los de
su entorno. Aunque un individuo genéticamente tenga gran probabilidad de ser
dependiente de algún narcótico, si su familia, amigos, etc no son consumidores,
es muy improbable que este genere una adicción.
Principales factores de riesgo
- Conducta agresiva
temprana
- Habilidades sociales
deficientes
- Ausencia de supervisión
paterna
- Compañeros/amigos que
abusan de sustancias
- Disponibilidad de la
droga
- Pobreza …
y de protección
- Autocontrol
- Relaciones positivas
- Supervisión y apoyo
paterno
- Información
- Políticas contra el uso
de drogas
- Cohesión comunitaria
Fuente: National Institute on Drug Abuse
La
adolescencia, mayor riesgo
Hasta después de los veinte años se desarrollan completamente las partes del cerebro que se encargan de juicio y raciocinio.
Los adolescentes toman sus decisiones basándose en sus emociones, es por esos
que tienen gran riesgo de convertirse en adictos en esa etapa de sus vidas. Es
común que en las escuelas los compañeros les inviten a consumir alguna droga y
si no la aceptan son criticados y excluidos, esto es un ejemplo de lo
mencionado anteriormente como un factor social.
El
daño que causan en el cerebro diferentes drogas en la adolescencia es más grave
que en la etapa adulta y el daño no es reversible.
Consecuencias
Los narcóticos no solo dañan la parte del cerebro de recompensas sino también otros circuitos causando una disfunción grave en el cerebro de los adictos. Asimismo, dependiendo de
la sustancia y del tiempo que se haya empleado, los efectos sobre la salud
pueden ir de enfermedades cardiovasculares, enfisema o cáncer, al desarrollo de
trastornos mentales irreversibles. Un ejemplo muy común de las consecuencias es
el daño que puede causar un adicto a alguna otra persona o a si mismo de manera
involuntaria estando bajo los efectos de la droga. “Cada año, más de 14 mil
muertes se registran a nivel nacional por accidentes automovilísticos, la
mayoría por manejar en estado de ebriedad. Ésta es, hoy en día, la primera
causa de muerte entre los jóvenes mexicanos”, señaló
José Ángel Prado García, director general adjunto de los Centros de Integración
Juvenil.
Tratamiento
Como
la diabetes, sabemos que las adicciones son una enfermedad crónica, esto quiere
decir que no tiene cura pero hay maneras de mejorar la calidad de vida de la
persona tratando de que deje de consumir la droga teniendo en cuenta que las recaídas
son parte de la recuperación, esforzándose para que estas sean cada vez menos y
más cortas. Los tratamientos pueden incluir terapias psicológicas y fármacos.
Lo que se busca es volver a entrenar el cerebro en cuanto a sus placeres
naturales como comer, el sexo, etc.
Prevención
Ahora
sabemos que la drogadicción es una enfermedad crónica, que daña nuestro cerebro
y que este la desea porque lo inunda de dopamina, que a su vez le brinda ni
veles de placer mucho más alto que las cosas naturales. Lo mejor para prevenir
las adicciones es rodearnos de un ambiente positivo, es decir, en un círculo de
amigos que no consuman drogas, hacer ejercicio, alimentarse bien, etc… todo lo
positivo será de gran ayuda para que no se caiga en la dependencia de fármacos,
y aun habiendo caído será mucho más sencillo salir si estamos rodeados de un
ambiente saludable.
Reflexión
Elegí
este tema porque me parece muy apasionante saber cómo funciona nuestro cerebro
y porque somos tan propensos a caer en las adicciones si se combinan los
factores genéticos y el ambiente que nos rodea.
Para
comenzar a escribirlo partí del punto de mi niñez en la que tuve contacto muy
común con personas adictas al alcohol, cigarro y otras drogas. Quienes lejos de
parecer enfermos crónicos, se les veía como vagos holgazanes que en ocasiones
provocaban risa a los vecinos de mi comunidad.
Fuentes:
Revista ¿Como ves?. UNAM. Art. 177. El cerebro adicto.
Recuperado de: http://www.comoves.unam.mx/numeros/articulo/177/el-cerebro-adicto
Consultado 08/04/14 Consultado 15-nov-2015
Help adicciones (2012).
Explicación Magistral Nora Volkow, el cerebro adicto. [Video] recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=R1Uub1JABP4
Consultado: 16-nov-2015
National institute on grug abuse. Las
drogas y el cerebro. Recuperado de: http://www.drugabuse.gov/es/publicaciones/serie-de-reportes/las-drogas-el-cerebro-y-el-comportamiento-la-ciencia-de-la-adiccion/las-drogas-y-el-cerebro
Consultado: 16-nov-2015
Revista Zócalo (2014). Ochenta
por ciento de accidentes graves son provocados por el alcohol (Articulo).
Recuperado de: http://www.zocalo.com.mx/seccion/articulo/80-de-accidentes-graves-provocados-por-el-alcohol-1383748599
Consultado: 17-nov-2015

